Ocupando el extremo más meridional de la Europa continental, Tarifa es uno de los secretos mejor guardados de España. Lee nuestra guía para sacar el máximo partido a 36 horas en esta ciudad andaluza de moda, desde la captura de surf de clase mundial hasta la exploración de su hermoso casco antiguo.

DÍA 1

Por la mañana

Observación de ballenas y delfines

Comience sus 36 horas en Tarifa con una excursión en barco por el Estrecho de Gibraltar para avistar la fauna marina local. Esta delgada franja de agua (sólo tiene 9 millas (14,5 km) de ancho en su parte más estrecha) separa el punto más meridional de la Europa continental de la costa norteafricana, y es el hogar de delfines mulares, listados y comunes, así como de ballenas piloto, de aleta larga, calderones y orcas. La mayoría pueden verse durante todo el año, pero las orcas son especialmente visibles desde mediados de julio hasta mediados de septiembre, cuando cazan atunes que cruzan del Mediterráneo al Atlántico.

No faltan empresas que ofrecen excursiones de avistamiento en el Estrecho; pero las más difíciles de superar, tanto por el precio como por los conocimientos de su personal, son Firmm y Turmares (los precios comienzan en unos 30 euros (34,75 dólares) por adulto en temporada baja y 50 euros (57,90 dólares) por adulto en temporada alta).

Almuerzo en el casco antiguo

Después de pasar la mayor parte de la mañana en el mar, diríjase al casco antiguo de Tarifa para dar un paseo antes del almuerzo. Se extiende hacia el norte desde el castillo de los Guzmanes (ver más abajo) y es un hermoso barrio de callejuelas empedradas y casas encaladas que parece tan marroquí como andaluz. Está repleto de buenas opciones para comer, hay muchos lugares acogedores de tapas que sirven clásicos españoles. El casco antiguo es también el mejor lugar para estar por la noche.

Por la tarde

Ir a la playa

Sería un pecado visitar Tarifa sin pasar una mañana en una de sus playas, consideradas, con razón, entre los mejores arenales de España. Debido al clima siempre ventoso de la ciudad (el viento de Poniente la azota por el oeste y el de Levante por el este), estas playas se han convertido en uno de los principales destinos europeos para la práctica del surf, especialmente para los kitesurfistas.

La más bella y virgen es la Playa de Los Lances: situada justo al norte de la ciudad, se extiende a lo largo de 10 km, con vistas a los hermosos bosques de alcornoques del parque natural de los Alcornocales. Durante el verano, no se permite la práctica del surf, por lo que es el lugar perfecto para broncearse y bañarse en sus aguas azules.

Un poco más al norte se encuentra la Playa de Valdevaqueros. Es una de las favoritas de los kitesurfistas y en ella se encuentran algunas de las formaciones dunares más espectaculares de la zona. Si lo que quiere es coger olas, diríjase a la calle Batalla del Saldo, la principal arteria de Tarifa, donde encontrará escuelas de surf y muchas tiendas de alquiler.

DÍA 2

Por la mañana

Visita al castillo

Comience su segunda mañana en Tarifa con una visita a su principal atracción arquitectónica. El Castillo de Guzmán El Bueno se construyó en el siglo X para proteger a los habitantes moros de la ciudad de los invasores cristianos, lo que consiguió hasta 1292, cuando Tarifa fue capturada por el rey Sancho IV El Bravo. El castillo lleva el nombre de Alfonso Pérez de Guzmán, que sacrificó a su hijo para defender la ciudad de un asedio moro en 1294.

Hacer senderismo

Con la mayor parte de un día restante, tiene tiempo para explorar el impresionante paisaje que rodea a Tarifa. La mejor manera de hacerlo es practicar senderismo en uno (o en los dos, si se siente con energía) de los dos parques naturales que flanquean la ciudad: el Parque Natural de Alcornocales y el Parque Natural de Estrecho.

El parque natural de los Alcornocales alberga la mayor concentración de alcornoques de la Península Ibérica, a través de los cuales se tejen algunas de sus más bellas rutas de senderismo. También se encuentran aquí impresionantes canutos -barrancos escarpados causados por la erosión milenaria del agua y el viento- y una fauna que incluye cernícalos, murciélagos, buitres y caballos salvajes.

Si lo que busca es una ruta costera, diríjase al parque del Estrecho, que se extiende a lo largo del litoral más meridional de la Europa continental. A lo largo de la Colada de la Costa, las vistas del litoral marroquí y de la cordillera del Atlas son espectaculares. Contemplar la puesta de sol en cualquier punto de este recorrido será el colofón perfecto a sus 36 horas en Tarifa.