Nuestro Hotel & Spa La Residencia Puerto, se une a la causa de, evitar el derroche de plástico. Empezando por el plástico monouso de las botellas de agua que se desperdician diariamente.

Hemos colaborado con la Escuela Infantil Guzmán el Bueno donando 150 botellas reutilizables a nuestras pequeñas promesas del futbol y equipo técnico para reducir el plástico de un solo uso que se desperdicia cada día. Con esta iniciativa queremos integrar: deporte, educación y respeto por el medio ambiente. Las botellas son resistentes, fáciles de lavar, cómodas para el transporte y están pensadas para su reutilización.

¿Sabías que?
Gracias a esta botella, no se utilizarán 1.900 botellas de plástico al año por cada niño.
Ayudaremos a ahorrar el desperdicio de 60 kilos de plástico al año.
Esta botella ayuda a que no mueran más de 100.000 mamíferos marinos y 1.000.000 de aves a causa del plástico.

Nosotros también nos unimos a esta iniciativa eliminando el plástico desechable en todas las habitaciones y sustituyéndolo por jarras de agua, que podrán rellenarse gratuitamente en fuentes de agua filtrada, situadas en diferentes puntos del hotel.

Es un pequeño paso para la sostenibilidad y que futuras generaciones puedan disfrutar de un mundo igual o mejor del que tenemos ahora.

¿Sabías que?

Las tortugas se comen bolsas de plástico porque creen que son medusas con consecuencias fatales para su salud (como graves obstrucciones intestinales, úlceras sangrantes, perforaciones de estómago, etc. dando como resultado una muerte lenta y dolorosa.)
Los animales sufren atrapamientos en restos de plásticos (de los cuales, en muchas ocasiones, no se pueden desprender lo que lleva a su muerte por asfixia, o al no poder moverse en busca de alimento.)
La materia plástica se van degradando, convirtiéndose en trozos cada vez más pequeños (microplásticos)(, entra, irremediablemente, a formar parte del alimento de los animales y peces más pequeños, que a su vez serán la comida de otros mayores, éstos de otros, y así sucesivamente. De esta manera,) así es como el plástico acaba integrándose en la cadena alimentaria global, cadena que sin duda se extiende hasta nosotros al consumir productos del mar.